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El auto, nuestro refugio a una nueva movilidad

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Tras la pandemia, la tendencia mundial serán los desplazamientos particular y limitados.

Si bien sigue declarada la Cuarentena en Buenos Aires, cada vez son más los exceptuados a salir a trabajar (o consumir). Y esto se nota principalmente en el aumento de la circulación vehícular.

Durante de la semana que inició el lunes 20/4, en un contexto de nuevas actividades económicas que se sumaron a las permitidas en la cuarentena, el tránsito de las autopistas porteñas aumentó 278% con respecto al primer lunes de aislamiento obligatorio.

Los indicadores señalan que se está pronto a recuperar la mitad del tránsito habitual de Buenos Aires. Y al compás del aumento del tránsito, crecen los congestionamientos en los accesos y hasta empieza a notarse doble fila en alguna zonas comerciales como Balvanera. Porque con el Libre Estacionamiento vigente en Capital y los agentes de tránsito ocupados en los controles, la calle se volvió un descontrol.

Más allá de que las persianas se encuentren aparentemente cerradas al público, ya muchos locales han comenzado a atender con la modalidad delivery. Y no nos referimos solo al sector gastronómico, ya todo viaja en motito y por eso cada vez que se pone verde un semáforo en una avenida (o cuando está por pasar a rojo) se escuchan las aceleradas de las milcien.

Por otra parte, cualquier turno se ya convertido en un Permiso de Circulación y en una excusa para salir de la Cuarentena. Y ya que lo hacemos, aprovechamos un poco más.

Tal como recomendó el presidente, hay que mantener la distancia física y evitar el transporte público. Y así es como -salvo en las horas pico que se han adelantado- los trenes, colectivos y el subte viajan semi vacíos. Muy distinta es la imagen de la “cuarentena administrada” en la estación Bulnes al mediodía –Palermo es junto con Recoleta los barrios porteños que más han respetado el aislamiento, según la consultora informática Retargetly– que los trenes del Sarmiento sin distanciamiento social en Castelar a las 7 de la mañana.

Pero quienes tienen la posibilidad, con más o menos confort -y en mejor o peor estado técnico-, eligen el auto propio por sobre el transporte colectivo. Indudablemente, poco importará si una luz no enciende o si los neumáticos no se cambian hace 100 mil Km, la prioridad es encerrarnos en nuestra burbuja.

Sin dudas, la Industria Automotriz -que hasta ahora viene perdiendo millones- logrará acomodarse rápidamente con sus productos (como ya lo ha hecho en crisis anteriores). Volkswagen está lanzando un nuevo compacto en la región, pero más importante que el vehículo es su equipo multimedia: “la extensión completa de la conectividad del celular en la pantalla del auto para esta situación de pandemia en la que queremos seguir conectados, pero a distancia“, afirmaban en la presentación, obviamente online.

La importancia de que las automotrices sigan con los desarrollos de conducción autónoma es primordial con todo el tiempo que vamos a estar abordo de nuestros vehículos y tan conectados.

Nuevos escenarios, ciudades y trabajos

Habrá realmente muchos cambios. Promover la Movilidad Sustentable post COVID19, seguramente ya no sea el “movernos todos juntos”, sino que habrá que proponer desplazarnos menos.

Con el enorme crecimiento que tendrá el comercio digital y el envío a puerta a puerta, el consumo cambiará radicalmente: ya no habrá oportunidad para el verdulero de barrio que no pueda competir con toda la oferta que estará a un WhatsApp de distancia. Eso no sólo evitará que nos traslademos para hacer las compras, sino que será menos vergonzoso “engañar” a nuestro comerciante amigo porque otro ofrece mejor servicio o más barato.

Sin embargo, debido al costo de movilizarnos (y sobre todo el temor al contagio) confío que también se recuperará de forma aggiornada la “vida de barrio. No solo aquella que supieron mantener por años los vecinos de Devoto o Munro; sino que piensen la futura dinámica de las familias que viven bien “encerrados” en countries con colegios y hasta supermercados dentro.

En la lógica de los desplazamientos cortos e individuales, la bicicleta se convertirá en protagonista, pero la infraestructura vial no la contempla y los otros actores no necesariamente la respetan.

Axel dell’Olio de Safety Group

Laboralmente, las empresas para tentar a sus colaboradores ya no ofrecerán auto corporativo y parking, sino que el beneficio más requerido será “no ir” a trabajar, pero asegurando límites claros al ya esclavizador home office.

Lo que a demostrado el Coronavirus es que nuestra responsabilidad individual impacta enormemente en la sociedad. Paradójicamente, la movilidad deberá volverse egoísta por el bien de los demás.